Lamento que haya llegado este momento, pero siempre después de un pitazo inicial, viene uno final. Y tras dos meses de posteos diarios, este blog dice adiós.
Mientras el domingo 9 de julio a las 14:00 horas millones y millones de personas en todo el mundo estén concentradas en lo que sucede en el rectángulo verde del estadio Olímpico de Berlín, en Chile, a más de 14 mil kilómetros de distancia, dos fanáticos estarán calentándose la cabeza.
Listo, se jugó la otra semifinal. Francia derrotó a Portugal en el Mundial, y en el blog Gonzalo Pizarro y Hernán Cájas, amigos y rivales, se jugaron su última carta.
Qué bueno se puso todo esto. El Mundial también por cierto, pero me refiero al blog. Rodrigo Hernández y Juan Pablo Villablanca se dieron con todo al "analizar-comentar-enjuiciar-ensuciar-y-destacar" el partido entre Alemania e Italia. Todo por pasar a la final de este concurso y poder seguir escribiendo. Me gusta eso del "amor al arte".
El Mundial está en su etapa final y este blog también. Suena triste decirlo, pero tras dos meses de publicaciones de ocho hinchas del fútbol, llegamos a la parte donde algunos comienzan a decir adiós.
Hay pocas cosas peores que despertar y descubrir que esa "hermosa realidad" que vivía hace momentos no era más que un lindo sueño. ¿Cómo hacer para que se haga realidad?
Anoche soñé que en el Mundial se jugaban los mejores cuatro partidos del torneo. Todos de ida y vuelta, todos con goles, pero con marcadores apretados. Todos dejando la sensación final de que el ganador fue el mejor equipo.
Fue el domingo. Recién Inglaterra había sellado su paso a cuartos de final con un pobre 1-0 a Ecuador. Mi celular sonó casi a la par con el pitazo final.
Un Mundial, siempre lo pensé, es como un intensivo de un mes de duración del ramo más importante del Master sobre Fútbol con mención en Campeón del Mundo. La universidad, en este caso, es Alemania, y los profesores, los que transmiten y comentan los partidos.
En este juego imaginario, los hinchas son los alumnos, que muchas veces demuestran saber más que los mismos profesores. Y es que los docentes han dado casi tanta pena como el nivel de los partidos, que son el material de estudio.
Hablando de fútbol una vez, un amigo me entregó su teoría respecto a los factores que hacen que un partido pueda ser calificado de "muy bueno". Y para él, lo primordial era que tras los 90 minutos el resultado fuera 0 a 0, porque es reflejo de dos fuerzas parejas incapaces de superarse. Bajo ese prisma, el mejor partido del Mundial lo jugó Trinidad y Tobago ante Suecia...
¿Acaso creían que no tengo? Pues están muy equivocados. Ver un Mundial de Fútbol y no participar en una polla mundialera es sólo comparable a tener en el equipo a Ronaldinho y no ganar la Copa del Mundo. Bueno, eso le pasará a Brasil, seguramente. Pero mi punto es que un verdadero fanático no puede no haber llenado ya su cartilla de pronóstico.
Sólo siete días. Una semana que pasará rodando (o volando, como quieran). Por fin se acerca la hora del pitazo inicial y yo, aunque suene increíble, estoy más preocupado de organizar un paro que del Mundial.
¿La razón?
Me uní a la protesta estudiantil, porque descubrí que en lo que están haciendo estos cabros está el futuro de nuestra selección, están los pasajes a Sudáfrica.
Sé que éste es un blog dedicado al Mundial, donde hablamos de profesionales de gran nivel, de deportistas de alto rendimiento, que jugarán la competencia más importante en lo que a fútbol se refiere. Entonces, nada debiera hacer acá un post sobre la eliminada selección chilena. Pero es imposible evitarlo...
No sé bien cómo caí acá. Pero es como si de un momento a otro estuviera en un país cuya selección va al Mundial. Sí, aquí hay ambiente mundialista. Se come, se respira y se vive el fútbol desde todos los ángulos, en las tres dimensiones.
Cuando comencé a publicar mis columnas sobre las Eliminatorias Sudamericanas (¿por qué no las habremos bautizado como Clasificatorias?) nunca pensé que llegaría a conocer a tanta mujer fanática del fútbol.
Ahora sí que me creo el Pelao Acosta. Vistiendo mi buzo término cité a la prensa nacional, que, supuse, estaría expectante por conocer la nómina de la única selección chilena que sí estará en Alemania 2006.
No vino nadie. Como el Pelao, sentí que me quedaba solo.
Así que tomé este blog y decidí lanzar acá la lista. Ahora no valen los peros de los equipos del torneo local. Nada de condiciones para jugar, ni de golpear la mesa. Estos 11 gladiadores se ponen la camiseta del Hinchapelota sí o sí.
Ha sido un duro camino. Nada fue fácil desde que presencié, con mis propios cascos, aquel empate que nos dejó fuera de la más grande fiesta futbolística. ¡Qué digo empate! Fue una verdadera derrota!!!!
Siete meses me costó dejar el cajón donde fui tirado y encontrar el bombín que me diera nueva vida.
Pero la pena siempre puede quedar atrás. La amargura también e incluso la rabia, aunque no niego la impotencia por no poder estar hoy dentro de ese grupo que vivirá, desde el 9 de junio, una reunión única.