Ser jurado debe ser peor que ser Trezeguet en este minuto. Eso de elegir a uno por sobre otro es como tirar al palo un penal en la final de la Copa del Mundo.
Vine, vi y vencí. La frase de Julio César resume todo. "V" de victoria, "v" de vendetta, de venganza. Porque hace 28 años que Italia no podía vencer a Francia y el 11 galo le había dado vuelta una final de Eurocopa que tenía en el bolsillo el año 2000. Justo Campeón. Música, maestro.
Trezeguet no está en el estadio. Mira a los italianos celebrando al lado de él, sus pies están en la cancha, todos lo podemos ver, pero Trezeguet no está ahí. Se fue de la cancha cuando su remate dio en el poste, bajó y pegó fuera del arco. Un escalofrío recorrió su espalda, miró al línea: "que cobre gol, que se equivoque, que lo haga repetir", pensó.