Pique a tierra en el Estadio de Berlín. Ballack por un lado y Edwin Tenorio por el otro. El ecuatoriano quería "galletear" la jugada, tal como se hace en Chile y toda Sudamérica llegando a un consenso, pero Ballack se hizo el desentendido, fue a trancar con todo, la ganó y armó el enésimo ataque de la selección alemana. Mientras el equipo local jugaba a toda máquina y en serio, bien en serio, los ecuatorianos se conformaban con nada.
Arriba jugaban los polacos Klose y Podolski, pero el gol lo hizo el suizo Neuville tras pase del ghanés Odonkor. No era la selección resto del mundo. Era una que jugaba con camiseta blanca, de nombre Alemania. Con una historia llena de triunfos deportivos y victorias memorables. Si ya les habían ganado a Hungría el '54 y a Holanda el '74, campeones sin corona, no podían dejar de hacerlo ante el débil equipo polaco del 2006.
Y comenzó no más eso que todos llaman Mundial, omitiendo el: "de Fútbol". Es que Mundial hay uno solo y se juega cada cuatro años. Son once contra once y mueve millones de corazones. Quería hacer algo especial para ver el primer duelo de Alemania 2006. Los Ticos me ofrecían la "Fiesta del Ron" y los teutones la "Fiesta de la Cerveza". Tanta Kmazú, disco diurna y carrete premundialista me tenían medio malito por lo que preferí dejar de lado esas actividades paganas con tanto alcohol incluido. "¡No puedes estar bebiendo a las 11 de la mañana", dijo mi viejo; "no puedes imitar en todo a ese balón columnista", agregó.
Francklin Quiñonez, discriminado futbolista ecuatoriano. Toda su familia lo pedía para la selección. Le pega al balón con las dos piernas, pero al mismo tiempo. Se hizo militar sólo para jugar en El Nacional de Quito. Es alegre y divertido. Sin embargo Luis Fernando Suárez no lo incluyó dentro de la nómina oficial. "Es una vergüenza que esté Ulises de la Cruz y no esté yo", afirma con los ojos llorosos.
Centro del señor Hurtado (o señor Robado) y goooool de Borja. Como sacado del Chavo del Ocho. Es que si vamos a hablar de cosas bizarras es inevitable no recordar las historias de Gómez Bolaños. ¿Qué de qué? El centro es de Iván Hurtado y el gol es de Felix Borja, dos figuras de la selección ecuatoriana que estarán en el Mundial 2006.
Alemania ya no sólo tendrá el récord de ser el país con mayor cantidad de alemanes. Ahora será también la nación en la que estarán puestos todos los ojos del mundo. Pero tengo que hacer una confesión. Es muy probable que dos ojos se resten a esa fiebre mundialera. Mi televisor está fallando y no sé que hacer.
Yo les quiero contar lo que he observado, para que nos vayamos conociendo. Hablar del grupo A, es hablar de la apertura, del anfitrión, es hablar de Alemania. Favorito no sólo por ser el dueño de casa, sino que también por el solo hecho de llamarse Alemania. En el mundial pasado tenían el peor equipo de las últimas décadas...y llegaron a la final. Con Ramelow como líbero improvisado, con el delantero Marco Bode jugando de lateral izquierdo y con una defensa que venía saliendo del colegio.