La tarde es triste y fría en Praga. La cerveza es amarga y tibia en Brno. Liberic y Ostrava ven un atardecer pálido y sombrío. Las casas de Olomouc parecen hoy melancólicas y desvencijadas.
Anoche tuve un sueño. Me acosté tarde y con ganas de despertar pronto para ver el choque entre la República Checa y Ghana. Tenía gran curiosidad, como futbolero que soy, de ver en acción y frente a frente a ambos equipos. Essien frente a Nedved, Plasil frente a Appiah, Gyan Asamoah frente a Ujfalusi. Checos contra ghaneses en un duelo que prometía.
Lunes a mediodía y el partido entre Italia y Ghana, que cierra la jornada, viene a completar el debut del grupo E del Mundial de Alemania. La mañana había comenzado auspiciosa para este grupo, luego de la lección dada por los checos a los gringos por 3-0, donde Rosicky, Nedved y Koller (que se lesionó de gravedad) escribieron uno de los mejores capítulos del certamen que recién comienza.
Llegué a Gelsenkirchen a eso de las 10 de la mañana y lo primero que hice fue dar un paseo por la ciudad. Esta ciudad cobijará el partido debut de Estados Unidos con la República Checa, el próximo 12 de junio. Tenía que encontrarme con Claudio Reyna, el histórico capitán gringo en un céntrico café de la hermosa ciudad del Ruhr. Las calles limpias y el contraste de las catedrales medievales y las edificaciones modernas le dan un aire distinto a la ciudad, alegre y fresco.
Día de paro, día de furia. Los secundarios han salido a las calles a clamar por mejor educación y carabineros saca del zoológico al guanaco y al zorrillo para detener a los pingüinos rebeldes. Por todos lados los escolares corren perseguidos por la verde autoridad, mientras en la Biblioteca el ministro no haya que hacer con tanto lío. Afuera hay choques, lluvias de piedras y bombas lacrimógenas El clímax de la batalla callejera. Truena la metralla y crepita el cañón. ¡La Bastilla está al caer!
Durante el pasado fin de semana estuve repasando como de costumbre la prensa deportiva. Quería buscar algún dato interesante, alguna curiosidad o simplemente algo que pudiera contribuir a mi bagaje futbolístico ad portas del Mundial. Estaba en eso cuando me topo con el escándalo más grande de todos los tiempos en la historia del fútbol y que involucra a uno de mis equipos, Italia...
Faltan sólo algunas semanas para el inicio del Mundial de Fútbol en Alemania y, como es costumbre, ya he comenzado a vibrar con el tema. Sucede siempre lo mismo. A poco de comenzar el magno evento futbolero me prometo a mí mismo no perderme ningún partido del campeonato, así sea un partido tan adrenalínico como Corea del Sur v/s Togo. Me juramento dormir menos, comer menos, estudiar menos y hacer lo que sea con tal de no perderme un minuto de torneo. Lo lamento, pero es sólo un mes. Y cada cuatro años.