Bienvenidos a la séptima edición de "La Chaquetera". La columna humorística, intelectual y deportiva muchas veces imitada, pero jamás igualada. La tribuna que va de frente y sin complejos, rompiendo los esquemas periodísticos que arruinaron el periodismo, valga la redundancia redundante en que redundé...
El 0-0 (un "tereré", como diría Mario Alberto Kempes) entre Francia y Suiza estaba dentro de las posibilidades. Es más, ambas selecciones se enfrentaron en partidos de ida y vuelta por el grupo "4" de las clasificatorias europeas, empatando ambos pleitos. Lo que no estaba en el libreto era la penosa actitud de los galos, que supuestamente venían a curar las heridas que dejaron abiertas en Corea y Japón 2002.
Si usted creía que el gran ausente del Mundial de Alemania sería Ludovic Giuly, Samuel Eto'o, José Saturnino Cardozo o Eros Pérez, se equivoca rotundamente. El togoleño Atumba Mamba Yamba nos abrió la puerta de su casa de veraneo, su corazón, y hasta su íntimo álbum de fotos. Además, reveló ser amigo del Coca Mendoza y el Huevo Fuenzalida, se defendió como gato de espaldas de varias acusaciones en su contra y nos narró la vez que sometió a un voraz elefante blanco. La primera y última entrevista de un credo hecho hombre. Imperdible.
Cuando tenía diecinueve años abandoné mi patria y el río de mi patria y me fui a vivir al cerro Pochoco. Allí gocé de mi espíritu y soledad y, durante cuatro años, no me cansé de hacerlo. Pero al fin mi corazón se transformó y, una mañana, levantándome con la aurora, me coloqué delante del balón y le hablé así:
Acabo de apagar la tele. Estaba viendo la final de la Champions League, suculento aperitivo del mundialón que se nos viene. En el triunfazo de Barcelona sobre Arsenal, tres jugadores galos tuvieron la oportunidad, en la mismísima capital francesa y a vista y paciencia de sus compatriotas, de hacer tragar su nómina a Raymond Domenech, entrenador del combinado de ese país.