Se cumplió la profecía, pero no se trata de aquella de Nostradamus, sino la otra, esa que dice que a España siempre le faltan huevos al momento de definir algo importante en un Mundial de fútbol.
El partido de Brasil contra Ghana por octavos de final pintaba para bueno. Entre la impericia argentina contra los mexicanos, el queso del duelo entre europeos Ucrania-Suiza y el penal inventado por Medina Cantalejo a favor de los siempre polémicos italianos, las fichas estaban puestas a favor del espectáculo que darían en Dortmund sudacas y africanos. Y el partido no destiñó pues por largos pasajes del duelo, los del continente negro le escondieron la pelotinha a los garotos.
Gracias al "campañón" de Francia en primera fase y al ratón de Raymond Domenech, me asignaron para comentar Suiza-Ucrania, el partido más fome de octavos de final, ya que tenía que seguirle los pasos al primer lugar del grupo "G".
Indignado. Ésa es la palabra que más define hoy mi ánimo. Indignado porque no me lo merecía. Indignado porque no es justo. Indignado porque no valía la pena. Indignado hasta decir basta.
En una jugada se define la vida. Pase largo, alto, anunciado. Pelota fácil para los ingleses. Terry ha despejado cientos de esos centros en el año. Ha cabeceado miles de esas pelotas en su carrera. Viene el pivoteo del “Tin” Delgado. La pelota es simple para Terry. Corre como siempre, seguro, tranquilo. Salta como siempre, alto, potente. Todo bien, menos el resultado: de su cabeza la pelota sale alta y hacia atrás. Tenorio viene corriendo desde su campo. Va a quedar sólo contra el arquero inglés.
Enviada especial desde El Quisco. Llegué a esta fría ciudad con el fin de reportear las reacciones mexicanas y argentinas del partido de hoy, pero no encontré ningún hincha, fui tontamente engañada por la costosa agencia de viajes, llovía y el viático que me proporcionó el jefe se acabó.
En el país de los ciegos el tuerto es rey. Suecia estuvo en segunda ronda sólo porque venía desde el grupo B, el grupo más antifútbol de la historia de los mundiales.